viernes, 3 de enero de 2014

6O MIL EJEMPLARES DE GOLPE Y PORRAZO





Y la magia continuó, desde la aparición de Nadine, la Hija de las Estrellas que salió a la venta, en forma independiente y sin el respaldo de una casa editorial, con un tiraje de 5 mil ejemplares. Poco antes de su presentación ante los medios de difusión (con Daniela Romo, claro, como presentadora y madrina), apareció la amiga de una amiga que se dedica a manejar patrocinios con marcas importantes. Por medio de ela, surgió una propuesta: una conocida empresa bancaria, solicitó una edición especial del libro, como regalo de Navidad para clientes VIP y empleados. Y lo mejor: querían ¡65 mil ejemplares! O sea que, antes de su aparición en tiendas y librerías, ¡Nadine estaba por vender casi la mitad de lo que había vendido el libro La Gloria Por el Infierno (también de mi autoría), que en ese entonces ya andaba por los 150 mil ejemplares vendidos, en seis años, encabezando la lista de los diez best sellers (en el género de libros de farándula), pero respaldado por un gran escándalo (en ese entonces, en su apogeo) y una casa editorial transnacional. Y Nadine, solita, sin casa editorial ni escándalo, estaba por vender 65 mil ejemplares ¡antes de su salida! Eso sí, con algunos cambios en la portada del libro: algún motivo navideño y el logotipo de la empresa, tal como lo solicitaron.

   Sin embargo, el sueño se esfumó poco a poco. La empresa bancaria, primero, quería que se le entregaran los 65 libros el 15 de diciembre de 2004, a pesar de que aún no se había firmado el contrato correspondiente ni nos habían entegado el 50% de adelanto. Total, que, el tiraje no se llevó a cabo. Luego, decidieron que, mejor, utilizarían el libro como obsequio, para una promoción en el Día del Niño. Y, finalmente, todo quedó en el aire. Ni Navidad ni Día del Niño.

      Pero como dice Nadine: “todo es siempre por algo y las cosas llegan en su justo momento, ni antes ni después”. O lo que es lo mismo: no existen las casualidades, sino las causalidades. Ley de Causa y Efecto. A mediados de 2005, surgió una nueva posibilidad con una empesa telefónica, ubicada en Chicago y especializada en tarifas económicas para latinos, residentes en Estados Unidos. Una empresa (o más bien, una agencia de publicidad que manejaba su cuenta) con la que años atrás yo había trabajado, produciéndoles fotonovelas (con un tiraje de un millón de ejemplares), en las que, en medio de una historia de amor, se promovían los servicios de la telefónica. Ejemplares que se regalaban en supermercados de varias zonas latinas en Estados Unidos: California, Florida, Nueva York, Chicago…

     Diez años después de la útima fotonovela que les produje, me buscaron para realizar una nueva, con el objetivo de promover su nueva línea de telefonía celular, ¡precisamente en la época navideña! Querían a Bárbara Mori, como protagonista de la fotonovela. Yo pensé rápido y antes de proponerle la fotonovela al representante de la Mori (seguro de que ella no la aceptaría y, en caso de hacerlo, cobraría una millonada, fuera del presupuesto que a mí me marcaban), se me ocurrió que, en vez de fotonovela, utilizaran el libro de Nadine, la Hija de las Estrellas. Envié un ejemplar a Chicago y una propuesta, incluyendo una portada con motivos navideños (que ya estaba diseñada) y el logo de la empresa telefónica.

        Les gustó la idea, pero claro, imprimir un libro de 315 páginas, resultaba más caro que imprimir una fotonovela de 36 páginas. Entonces, empezó la negociación, el estira y afloja. De entrada, decidieron que el tiraje no sería de un millón de ejemplares, sino, sólo de… ¡60 mil! Cinco mil menos del que quería la empresa bancaria.

       Finalmente, se llegó a un acuerdo y el libro se les cobró casi al costo, sin ninguna ganancia. ¡Y se imprimió! No fueron 65 mil libros los que se vendieron al precio de venta ($129 pesos), pero sí ¡60 mil que entraron a Estados Unidos!

      Entonces sí, en menos de un año desde su lanzamiento, ¡Nadine ya había vendido 65 mil ejemplares que más los 5 mil del tiraje inicial, distribuido sólo en México, y otros 5 mil sue se imprimieron después, daban un total de ¡75 mil ejemplares! que, sumados a un tiraje más de 5 mil que me dediqué a vender en escuelas, donde impusieron a Nadine, la Hija de las Estrellas, como libro de texto obligatorio, para sexto de primaria y primero y segundo de secundaria… en año y medio, ¡Nadine vendió 80 mil ejemplares!

     Esto, mientras fueron dándose, uno a uno, más mensajes mágicos y la aparición de Nadine en otros países de América Latina, España y hasta Inglaterra. Libros que llegaron ahí, al principio en forma inexplicable, porque la distribuidora, sólo se concentró en territorio mexicano. Nadine empezó a viajar, sin pedirme permiso, y hasta comenzó a aparecer en diarios de otros países, como El País, uno de los más importantes en España. Más que nunca, supe que “la magia existe” y se propaga hasta donde menos imaginas. Pero eso… es otra historia.

miércoles, 1 de enero de 2014

¿POR QUÉ DANIELA?


El reencuentro con Daniela Romo (en 2003) fue uno de los primeros sucesos mágicos que comenzaron a darse, desde que empecé a escribir el libro Nadine, la Hija de las Estrellas. Primero, porque Daniela aceptó de inmediato redactar el prólogo, no sin antes preguntarme, un tanto sorprendida, ¿por qué la había elegido a ella y no a alguien más?
Además de tratarse de una corazonada, le recordé que cuando la conocí (a principios de la década de los 80), para hacerle una entrevista, ella traía una cadena al cuello, de la que colgaba un duendecito plateado del que ¡hasta me contó toda una historia!, aunque no recuerdo los detalles. Además, desde ese primer encuentro, se mostró (como muy pocas, en mi larga carrera como periodista) de lo más cálida, divertida y sencilla, con un “angelote” que siempre le he reconocido. Hasta me hizo sentir que nos conocíamos desde siempre. Ya después, le hice otras entrevistas y su actitud fue siempre la misma: la sencillez y el encanto.
El prólogo de mi primer libro (Cómo se Hace Una Estrella), me lo escribió la actriz María Sorté. Luego, el prólogo del segundo (Yuridia, Detrás de Yuri), el periodista Ernesto Hernández Villegas. Para el tercero (Magia y Desencanto), me hizo el favor la también periodista, Fernanda Familiar. Y para el cuarto (La Gloria Por el Infierno), le tocó a otra periodista controvertida y gran amiga mía desde hace años: Claudia de Icaza. Entonces, para Nadine, la Hija de las Estrellas, necesitaba a alguien que tuviera que ver con el medio del espectáculo, en el que he estado involucrado desde mi adolesencia. Pero, también, tenía que ser alguien que tuviera que ver con la magia, con la fantasía. Alguien sensible.
         Fue así que la primera imagen que me vino a la mente, fue la de Daniela, a quien siempre, desde que la conozco, he identificado con la magia, la magia de la vida misma. En especial, por las últimas entrevistas que le había hecho, donde llegamos a tocar temas como el de la reencarnación, la Ley del Karma y otros. Y más que nada, porque, tratándose de Nadine (una niña pura y mágica), necesitaba a alguien como Daniela, una artista reconocida, respetada, con una imagen limpia, que nunca ha estado metida en escándalos. Una artista que, además de caerle bien a la gente y ser muy querida y reconocida a nivel internacional, además de divertida, puede ser muy profunda. Y por si fuera poco es de las muy contadas artistas a las que ¡le gusta leer! Para colmo, escribe muy bonito y con enorme sentimiento. Sabía que ella, mejor que Nadie, captaría el mensaje de Nadine y sabría arroparla.
           Así que cuando le propuse escribir el prólogo y aceptó desde el primer momento, me comentó que le sorprendía que hubiera pensado en ella, porque, precisamente, ya en ese tiempo (2003) estaba empezando a escribir cuentos para niños, con la idea de dedicarse, más tarde, a hacerlo de lleno. Así que, con toda humildad (cuando era yo el agradecido de que alguien como ella leyera mi libro y me escribiera el prólogo) me agradeció haberla elegido a ella, como un primer paso, para introducirse en la literatura infantil.
            Entonces, una vez más (sobre todo,luego de escuchar en voz de la propia Daniela, el prólogo que escribió paraNadine y la emoción que me transmitió con la belleza de sus palabras) comprobéque “todo es siempre por algo” y quecuando te conectas con la magia, las cosas comienzan a darse, una a una, comosucedió a partir de entonces, a raíz de Nadine, la Hija de las Estrellas.